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miércoles, 29 de febrero de 2012

La cuestión no es solo moverse

En anteriores entradas comenté que una de las claves para darse cuenta del propio estado de salud es empezar a hacer deporte. Yo quise apuntarme a clases de esgrima histórica, en Praga es bastante popular, pero los horarios no me venían bien, así que acabé en taekwondo. De la primera clase solo recuerdo una cosa, que el maestro nos pidiera hacer 50 abdominales y que yo al llevar unas 15 ya no podía con mi alma y ni sabía cuántas llevaba. Horrible, pocas veces me había sentido tan inútil. La idea que que al hacer algo de deporte volvería poco a poco a ponerme en forma. Y sí, poco a poco, muy, muy poco a poco. Al cabo de dos meses y viendo que no bajaba de peso, aunque sí que notaba mejor forma física, me decidí a volver a mi antigua dieta. Era junio y las clases de temporada se taekwondo se acababa así que hable con mi maestro que es también entrenador personal y decidimos que empezaría a ir al gimnasio un par días a la semana con él. Pero me insistió mucho en lo de la dieta, ahí es donde estaba la clave de todo. Lo poco que puedo decir es que es cierto, en las dos primeras semanas de dieta, cuando todavía mi actividad deportiva eran las tres horas de taekwondo perdí unos 5 kilos. Evidentemente antes había aumentado mi actividad física, pero seguía comiendo demasiado, la dieta es lo que realmente cambia la tendencia.


Bien, más o menos cuando llevaba unas dos semanas de dieta fue cuando empecé con las sesiones de gimnasio con Warrior Fitness Prague, el primer día fue "simplemente" de pruebas. Como en los exámenes del colegio en clase de educación física (1 minuto de abdominales, 1 minuto de flexiones, 1 minuto sentadillas...). Acabé medio muerto, todo hay que decirlo, mi entrenador, decía que parecía que estaba colocado. Esta sensación no ha variado mucho, la verdad, cada vez que acabo un entrenamiento parece que estoy colocado, la diferencia está en que los ejercicios cada vez son más exigentes. Pero desde luego la progresión es incuestionable. En la gráfica de abajo os muestro la evolución.


Progreso a los 5 meses

Y añado una pequeña anécdota, para que veáis hasta que punto mi forma física ha cambiado más allá de lo que se pueda ver. Hace unos días tuve una operación quirúrgica. Al día siguiente hubo una complicación y tuvieron que operarme otra vez. La anécdota es que, ya en el quirófano, una enfermera me preguntó que si yo era de frecuencia baja, le pregunté a qué se refería y me dijo que es que también estuvo conmigo el día anterior y se fijo que mi frecuencia cardíaca era muy baja, y me preguntó si hacía mucho deporte. La verdad es que es una buena confirmación de que estoy en el camino adecuado. 


De regalo para hoy os dejo los desayunos, snacks y meriendas que suelo tomar. Adivinad qué merienda es mi favorita.

Desayunos (1 a elegir):
  • 1 vaso de zumo, leche o café. 2 rebanadas de pan integral. 1 loncha de queso desnatado.
  • 1 vaso de zumo, leche o café. 2 rebanadas de pan integral. 1 loncha de jamón serrano.
  • 1 vaso de zumo, leche o café. 2 rebanadas de pan integral. 1 loncha de pechuga de pavo.
  • 1 vaso de zumo, leche o café. 2 rebanadas de pan integral. 1 loncha de pechuga de pollo.
  • 1 vaso de zumo, leche o café. 2 rebanadas de pan integral con una cucharada de aceite de oliva. 

Pequeño snack:
  • 20 gramos de frutos secos (almendras, avellanas, nueces).

Meriendas (1 a elegir): 
  • 1 yogurt
  • 1 plátano
  • 2 naranjas
  • 4 mandarinas
  • 1 manzana
  • 2 melocotones
  • 1 rebanada de pan con 2 onzas de chocolate

viernes, 17 de febrero de 2012

Aconsejar es gratis así que...


Primero, si no sabes cocinar, ya puedes ir aprendiendo. En mi opinión, la mejor forma de controlar lo que se come es cocinando uno mismo. 

Compra una báscula buena,  y a poder ser que te calcule el porcentaje de grasa corporal. Y un metro de costura, para tomarte medidas de pecho, de cintura y, las chicas, de cadera. Es bueno pesarse y tomar medidas siempre el mismo día de la semana. Yo suelo hacerlo la mañana del día libre.

Busca una motivación para empezar. Puede ser seria, como haber tenido un problema de salud, o tan tonta como la mía, los pantalones más grandes que tenía empezaban a ir ajustados y no quería comprar ropa nueva, bueno, vale ahora tengo que comprar ropa igualmente porque he bajado 3 tallas, pero eso es otro tema. La motivación es muy importante al principio porque es cuando tu cerebro todavía te engaña y te manda señales para decirte que tienes que comer más. Es lo de no tener hambre pero tener ganas de comer. Esa sensación es la que se tiene al principio y es en esos momentos donde entra la motivación. Poco a poco esa sensación desaparece porque tu mente ya se ha acostumbrado a la nueva alimentación. 

Relacionado con lo anterior, la estética no es una buena motivación, y lo digo porque ese tema depende demasiado de la opinión de otros. Sí, habrá mucha gente que te diga que se te ve mejor, pero también habrá quien no note para nada el cambio y eso puede frustrar mucho si esa era tu motivación. El sentirte más ágil, con más energía, o el bajar una talla de ropa, son indicadores más objetivos y motivan muchísimo más.

Fija objetivos razonables y a corto plazo. Empieza por algo como “perder 5 kilos”, “llegar a los [ponga aquí la decena más cercana] kilos,  al pensar en cantidades pequeñas es más difícil ver lo largo que es el camino. 

Cocinar sin tener hambre. Si esperas a tener hambre para prepararte la comida, es mucho más fácil empezar a decir “no pasa nada por una vez” y poner de acompañamiento unas patatas fritas en lugar de las cocidas que tocaba.

Prepara (ver primer consejo) solo tu ración. Por experiencia personal, cocinar para varios para luego “ponerme a ojo mi ración” no funciona, así de simple. Y esto se extiende a lo de intentar ir a restaurantes, porque no querer llevar la comida de casa, y pretender que sea lo mismo. Pues no, ni controlas las salsas, ni las cantidades, así que no funciona. 

No sacrifiques más de lo que puedes aguantar. Se trata de acostumbrarse a una nueva alimentación. Obsesionarse en exceso puede llevar a mandar todo a tomar por saco. Para eso están las dos comidas libres semanales. Como ya he explicado yo lo suelo hacer en un día, pero cada cual que haga lo que quiera. Y si te apetece un martes ir a cenar fuera y meterte un plato de costillas de cerdo entre pecho y espalda, pues adelante. Eso sí te queda un comida libre menos.

En otro post daré consejos sobre el ejercicio físico. Pero ya os podéis ir imaginando que el primero será sobre empezar a hacer ejercicio, andar, clases de baile, en fin, cualquier cosa que te haga moverte del sofá.



Ensalada de tomate, pepino y atún


Nueva receta
Esta es muy sencilla, es una simple ensalada. Esta sí que la consideraría más apropiada para la cena, porque es quizá la receta más ligera que preparo.

Receta 2: Ensalada de tomate, pepino y atún
Ingredientes:
- 1 lata de atún en conserva
- 1 pepino
- 250 gramos de tomate

Preparación:
Lavar y cortar los tomates. Pelar y cortar el pepino. Mezclar todo en un plato hondo y aliñar al gusto.
Acompañar con una rebanada de pan integral y 2 kiwis.

martes, 14 de febrero de 2012

La dieta. Una breve explicación.

La idea es comer de forma controlada 6 días y tener un día libre. Ese día libre es en el que se puede comer lo que se quiera y cuánto se quiera. Esto tiene una explicación y es a grandes rasgos, la misma idea que la de beber mucha agua (bebo entre 2 y 3 litros al día) para que el cuerpo no retenga más de la necesaria. Especialmente al inicio, el cuerpo “nota” que le estas dando menos calorías de lo habitual, así que intentará retener lo necesario, y eso haría que las pérdidas de peso y de grasa sean mucho más lentas. Con ese día libre lo que hacemos es engañarlo para que no se guarde nada. Esto del día libre es ajustable, la idea que se hagan como mucho 2 o 3 comidas “descontroladas” a la semana. Yo lo suelo hacer todo en un día, me ayuda a tener todo bajo control. 

Las raciones controladas en las comidas, consisten normalmente en unos 60 gr. en crudo de arroz, pasta, unos 100 gr. de carne y/o pescado, más otra parte de verduras, hortalizas y/o fruta. A lo largo del blog iré poniendo las diferentes recetas (ya visteis la primera), hay tortilla de patatas, espaguetis a la carbonara, arroz a la cubana, arroz con bacalao, arroz con pollo, ensalada de pasta, y alguna otra receta que me voy sacando de la manga. Pero como veis son platos normales y corrientes. Eso sí, las cantidades son las que son.

He eliminado los fritos, el azúcar refinado y los productos con harinas refinadas. Vamos, que ni como dulces o bebidas azucaradas, y el pan siempre integral. Este último ayuda a que la digestión sea más lenta y tardemos más en tener hambre. Así que el desayuno ha dejado de ser a base de repostería o cereales y ahora consiste en un sándwich de pechuga de pollo o de pavo. En breve hablaré de los posibles desayunos.

Entre horas tomo un puñadito, 20 unidades si no sabéis controlar lo del puñadito, de almendras tostadas, son muy fáciles de hacer, pero pueden ser crudas o unas nueces, o un yogurt. La idea es comer un poquito cada dos o tres horas. De forma que el estómago está constantemente trabajando (quemando calorías), y nunca hay sensación de hambre, el gran enemigo.

Imagen extraida de http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Almendras_tostadas_sin_piel.jpg

Y por último, es bueno llevar siempre el mismo horario. Esto es más fácil cuando tienes un mismo turno en el trabajo, en la universidad por ejemplo era un poco más complicado, porque cada día tenía horarios diferentes. A modo de ejemplo, este es mi horario (Vivo en República Checa así que tengo horario “europeo”):

  • 8h – 9h  Desayuno
  • 12h        Comida
  • 15h        Ración de almendras
  • 17h-18h 1 yogurt
  • 20h-21h Cena


En breve, la segunda receta o los desayunos, ya veremos.